Ingredientes
Equipo
Elaboración
Preparación previa
- Elige una panceta con buena proporción de corteza y algo de grasa entreverada. Cuanta más corteza, más parte crujiente tendrás. Pide en la carnicería que te la corten en tiras de 2-3 cm de grosor.
- Seca bien las tiras de panceta con papel de cocina. Esto es clave: si la superficie está húmeda, la corteza no se hinchará bien.
- Haz unos cortes superficiales en la corteza (sin llegar a la carne) cada centímetro aproximadamente. Esto ayuda a que la piel se infle de forma uniforme.
- Sazona ligeramente con sal gruesa. No te pases: el torrezno ya tiene sabor intenso por sí solo. Si quieres, espolvorea pimentón dulce o ahumado.
Cocinado en la freidora de aire
- Precalienta la freidora de aire a 180 °C durante 3 minutos.
- Coloca las tiras de panceta en la cesta en una sola capa, con la corteza hacia arriba. No las apiles ni las amontones: necesitan espacio para que el aire circule.
- Cocina a 180 °C durante 10 minutos. En este primer tramo la grasa empieza a fundirse y la carne se cocina por dentro.
- Abre la freidora, da la vuelta a los torreznos y sube la temperatura a 200 °C.
- Cocina 8-10 minutos más a 200 °C, vigilando los últimos 3 minutos. La corteza debe estar hinchada, dorada y crujiente. Si ves que algún trozo se dora más rápido, retíralo antes.
- Saca los torreznos y déjalos reposar 2-3 minutos sobre papel absorbente para que suelten el exceso de grasa
- Sirve con un toque de sal en escamas por encima y, si quieres, unas gotas de limón. Acompáñalos con pan de pueblo para un aperitivo tradicional perfecto.
